El contexto
En Alico, los operarios son el 65% del personal, y su capacitación se hacía con charlas y talleres presenciales: métodos que interrumpen la producción, exigen desplazarse fuera del área de trabajo y dependen del criterio de cada instructor, con unas 10 horas anuales por operario. El área de innovación se preguntó si la realidad extendida podía replantear ese modelo, y ese fue mi proyecto de práctica: responder la pregunta con método, no con intuición.
La decisión de diseño clave
Invertir el desplazamiento: en lugar de llevar al operario a la capacitación, llevar la capacitación al puesto de trabajo con un visor Meta Quest 3s. Y en lugar de crear contenido desde cero, adaptar un curso que ya existía y funcionaba — “Planeta SST”, de la plataforma de aprendizaje de la empresa — transformando su aprendizaje pasivo (ver videos en un PC) en aprendizaje activo e inmersivo.
El proceso
Seguí el ciclo completo de Design Thinking, usando la caja de herramientas del área de innovación:
Empatizar. Entrevistas semiestructuradas con los equipos de Seguridad y Salud en el Trabajo, Aprendizaje y Desarrollo, y TPM.
Definir. Los hallazgos se sintetizaron en focos de resonancia: llevar la formación al puesto para no frenar la producción, estandarizar los contenidos y mantener las sesiones breves y flexibles. La matriz de riesgos de la empresa mostró que 374 de los 569 riesgos identificados pertenecían a las categorías elegidas para el prototipo — el alcance no fue arbitrario.
Idear. Con la técnica SCAMPER se definieron las transformaciones del curso: del PC al visor, del aprendizaje pasivo al activo, quiz unificado con dinámica de concurso, subtítulos por la dificultad de escucha en planta.
Prototipar. Prototipo de media fidelidad en Unity: los personajes de riesgos del curso original (riesgo locativo, carga física, riesgo mecánico) viven ahora en un entorno inmersivo con video real de la planta, quiz interactivo, un dashboard de seguimiento en Looker Studio y automatización de datos con n8n.
Validar. Recorrido del prototipo con 9 colaboradores de la empresa, evaluado con la misma encuesta de satisfacción de la plataforma de aprendizaje corporativa.
El resultado
El minicurso se completa en 5 minutos en promedio. La calificación promedio de las evaluaciones fue 4.32, la satisfacción general fue 4.9/5, todos los participantes estuvieron totalmente de acuerdo en que el curso fue práctico y entendible, y 8 de cada 9 en que la navegación fue simple. El proyecto cerró con la entrega de la guía metodológica: un documento que orienta cómo implementar realidad extendida en las capacitaciones de la organización, más allá de este prototipo.
Y una nota de honestidad metodológica que dejé en las conclusiones del proyecto: la validación se hizo con colaboradores administrativos, así que recomendé validar con los usuarios finales — los operarios — antes de implementar. Un prototipo exitoso no reemplaza la voz del usuario real.
Lo que aprendí
Este proyecto me permitió poner en práctica todo lo aprendido en la carrera — investigación de usuario, prototipado, pensamiento disruptivo — en un entorno organizacional con retos reales. Y me dio claridad sobre el tipo de proyectos en los que quiero seguir creciendo: donde la investigación y la tecnología se encuentran para cambiar cómo trabaja la gente.



